Lecturas y Recuerdos de mi niñez….

Lectura y Recuerdos de mi niñez… ¿Desde cuándo empezó mi afición por la lectura?…

Era pequeña y recuerdo que el primer libro que leí fue “Platero y Yo” de Juan Ramón Jiménez. Ese fue un libro maravilloso que me acompañó durante buena parte de mi niñez.

Juan Ramon Jimenez

Amé a Platero, ese burrito gris, bueno y noble al que los niños adoraban.

Cuenta la vida y la muerte del burrito Platero y de como su dueño hace partícipe al animal, de todo lo que ocurre a su alrededor. Con toda probabilidad, son vivencias del propio Juan Ramón Jiménez, donde cuenta con ese rico y maravilloso vocabulario, su amor hacía su tierra natal Moguer, la belleza de los detalles más insignificantes y la realidad de la época en la que está escrito. Por supuesto todo esto lo veo ahora y no entonces.

Este libro es poesía en estado puro.

Una de los párrafos más celebres del libro, es su comienzo:

“Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro. Lo dejo suelto y se va al prado y acaricia tibiamente, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: ¿Platero?, y viene a mí con un trotecillo alegre, que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal”..

Después de ese libro, mi afición hacía la lectura fue en aumento, recuerdo otro libro que me atrapó, que leí y releí muchas veces: “Sherlock Holmes, el perro de los Baskerville”.

crimenes

Mi libro era chiquito de color rojo. Me apasionaba el modo de investigar de Sherlock y su inseparable compañero el Dr. Watson. La intriga y el misterio que Sir Arthur Conan Doyle plasmaba en cada capítulo, era sensacional.

Las lecturas, compañeras de mis ratos de ocio, con las que me he enamorado de amores inolvidables y apasionados, he sido aventurera en busca de un tesoro perdido en tierras lejanas, he investigado crímenes imposibles en los que yo era la protagonista; he viajado a muchos países lejanos y no tan lejanos, empapándome de su cultura, de sus costumbres, de su manera de hablar… cuánto he disfrutado leyendo mil historias…

Y como no podía ser de otra manera, también he aprendido y mucho. He comprendido desde mis ojos, las difíciles decisiones que han tomado en su vida los protagonistas. Decisiones que no me han parecido adecuadas pero que he aprendido a respetar.

Frases de algún libro que perfectamente he podido extrapolar a mi vida. Me he reído lo indecible con otros, esa risa que empieza y que no puedes parar y con la que si estás leyendo en el metro, la gente te mira y piensa – !!que loca!!, se ríe sola-.

La lectura es una amalgama de saber, de sentimientos tristes, divertidos, solemnes… todos ellos están incluidos en cualquier libro. Un párrafo puede encerrar todo el saber, todo el amor o desamor, toda la tristeza, la ilusión y la decepción que el autor sea capaz de sentir y de escribir.

La lectura, ese placer que siempre, seguiré disfrutando…

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