La Memoria de La Lavanda – Reyes Monforte

Acabo de terminar este maravilloso libro de Reyes Monforte … Un libro duro, muy duro, triste, repleto de amistad, de odio, pero sobre todo de amor y de esperanza…

Para mí ha supuesto una revolución de sentimientos muy profundos, que hacía mucho, mucho tiempo que estaban dormidos pero que siguen latentes en todo mi ser…

La Memoria de La Lavanda

duelo, amistad, amor

La Memoria de La Lavanda

«Morí un 3 de mayo. Ese día dejé de respirar, de sentir, de oír, de pensar, de reír. Lo mejor que te puede pasar en la vida es amar y ser amado. Y perder esa sensación es mucho más doloroso que no tenerla nunca.»

Dos meses después de la muerte de Jonas, Lena, fotógrafa profesional, reúne el valor necesario para cumplir la última voluntad de su marido: esparcir sus cenizas en los campos de lavanda del corazón de la Alcarria. Allí se reúne con el grupo de amigos de Jonas, entre ellos Daniel, su primo hermano, un sacerdote con el que comparte los sentimientos de amor y pérdida, y que guarda para sí muchos silencios.

Sin embargo, igual que se heredan los afectos, se heredan también los odios. Lena deberá lidiar con la presencia amenazante de su cuñado Marco, un hombre envidioso y mezquino que no está dispuesto a respetar su duelo. Coincidiendo con el Festival de la Lavanda, recordará su historia de amor con Jonas y todo lo que se llevó consigo, reforzará lazos de amistad y desvelará secretos familiares escondidos durante demasiado tiempo.

El Duelo

Este libro me ha gustado mucho, sobre todo porque narra el Duelo de una manera magistral. La pérdida de un ser amado siempre tan dolorosa y tan difícil de superar.

La historia hace que te sumerjas junto con Lena, la protagonista de esta historia, en un mar de sentimientos, donde la pérdida y el dolor son los protagonistas. Refleja perfectamente el estado en el que los seres humanos nos encontramos ante una gran perdida. Todo nuestro mundo se reduce a mantener viva la memoria de la persona amada, sea como sea, no queremos vivir la vida que se abre ante nosotros y que sin duda debemos seguir, sino que nos lamentamos de que la vida no hubiera acabado justo el mismo día en que lo perdimos todo… Sólo nos quedan los recuerdos, la memoria… La ausencia es inaguantable…

Algo que me encantó fue, cuando nos vemos en la tesitura de tener que acompañar a alguien que ha perdido a un ser querido, todas las palabras vacías que decimos sin pensar, sólo porque es un patrón aprendido, algo que se debe decir… Nadie se puede poner en la piel de esa persona que ha sufrido la pérdida, nadie… a menos que realmente, no le haya tocado vivir y sufrir lo mismo. Creo que en situaciones así, nada de lo que podamos decir, sirve de nada…

El Odio

Comparto totalmente la frase de que se heredan los afectos, pero también los odios

Estoy segura que en alguna ocasión nos ha pasado a todos, odiamos a alguien sólo porque algún ser querido así lo siente. No nos ha hecho nada, pero lo hacemos… Después nos damos cuenta de que nada es gratis y los odios y los rencores están presentes por alguna razón.

Si rascamos un poco en los actos de esas personas odiadas, vemos que realmente son seres despreciables, mezquinos, que disfrutan haciendo daño a los demás, por todo o por nada, así son… y decidimos alejarlas de nuestra vida y de nuestro círculo, y no hay cosa mejor que convertirlos en seres indiferentes… La indiferencia es la mejor arma.

La Amistad y La Esperanza

El libro habla de la amistad en estado puro. Los amigos incondicionales, esos que siempre están, pase lo que pase, para lo bueno y para lo malo. Amigos que nos ayudan, que nos enseñan el camino que poco a poco debemos andar. Que ríen y lloran y que a pesar de todo, saben darnos el espacio que necesitamos para ver y decidir el camino de nuestra vida, sin cuestionarnos, sin estar de acuerdo, pero acompañándonos y dándonos todo su amor y cariño, a pesar de todo…

En esos momentos, sólo queremos estar cerca de los que realmente nos quieren, de los que de verdad, siempre han estado junto a nosotros incondicionalmente… Y es a partir de ahí junto a ellos, cuando hablamos de la vida que llevamos, de los sentimientos que a pesar del tiempo, siempre estarán dentro de nuestro corazón, de nuestra mente y formarán parte de nosotros para el resto de nuestra vida. Los recuerdos duelen, duelen mucho, pero poco a poco cuando se va superando la etapa, son la mejor medicina para la vida.

Siempre hay un amigo especial, ese con el que abrimos nuestro corazón y al que le contamos sentimientos inconfesables y que perdurarán en el tiempo y en nuestra memoria, sin ser desvelados jamás…

Altamente Recomendable

En definitiva, un libro maravilloso que maneja el duelo de una manera muy personal y con el que sin duda, te sientes identificado, (yo lo hice). En muchas ocasiones ante una gran pérdida no se es capaz de rehacer la vida, ya no se es la misma persona, ya no te conoces si te miras en un espejo, ni tampoco en el día a día, pero hay que aceptar la nueva etapa e intentar seguir adelante, ayudándose de los recuerdos, de la memoria, de los amigos, también de los enemigos, de lo que realmente nos haga sentir bien, útiles y poco a poco felices con nosotros mismos…

Las peores épocas de la vida, cuando crees que todo se termina y que no hay solución, se convierten con el tiempo en la mejor medicina para seguir adelante y en el mejor aprendizaje para la vida futura.

Gracias Reyes Monforte por escribir este gran libro, con el que me he sentido identificada totalmente con el dolor, con la pérdida, con la tristeza así como en las amistades, con las personas importantes para mi, pero sobre todo, con los sentimientos del gran amor de Lena, la protagonista, creo que no se puede describir mejor lo que es el verdadero Amor

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